Desde esta primera impresión del expulsivo hasta abrazar a Erik con mi piel externa tan sólo transcurrieron 20 minutos; escasos minutos que aún hoy los recuerdo eternos, distendidos, como si en aquel preciso momento el tiempo y el mundo se hubieran parado para ofrecernos en exclusiva esos instantes tan profundos y vitales para la Vida. » ver más