Nutrición, Salud, Medicinas complementarias Libros de Salud, Nutrición y mucho más
Agroecología, Parto Natural, Lactancia Materna home | noticias | contactanos | quienes somos | registrate | 11 de Diciembre, 2016
Holistika.net HOME Nutrición Salud Parto Natural Infancia Agroecología Vida Sostenible Autoevolución Guías
HOLISTIKA » Infancia » Infancia » La violencia en los patios del colegio
Infancia

Crianza Infancia Escuela Agenda Libros Interesantes Enlaces
<<-- volver [ imprimir ]

La violencia en los patios del colegio
La violencia en los patios del colegio
Autor: Gema Rayo Lombardo
Area: Infancia » Infancia

Imagine que está usted tranquílamente trabajando. Su compañero se acerca y le tira la taza del café encima del pantalón (o falda). Al día siguiente se acerca y le da una colleja, lo que a él le parece muy divertido. Además, su consternación es motivo de que se ría de usted delante de los demás compañer@s, que miran por unos instantes antes de volver sin más a sus quehaceres.

La mayoría de nosotros hemos sufrido o conocemos íntimamente a alguien que ha sufrido cuando era pequeñ@ acoso en el patio del colegio.  Hemos crecido, hemos conseguido un puesto de trabajo, una familia o pareja..... nuestra vida ha continuado a pesar de aquella fastidiosa experiencia.

Tal vez teníamos 5, 9 o 12 años. Ya sabemos, cosa de niños. Nada importante.

Cuando un niño o una niña sufre sistemáticamente acoso por parte de alguno de sus compañer@s (insultos, agresiones, amenazas, robos, o cualquier otra forma benigna de hostigación) la experiencia es vivida por el acosad@ con verdadera intensidad.

El hostigado se siente amenazado en un lugar en el que se supone debiera estar seguro y protegido. No posee control ninguno sobre la amenaza, que puede siempre ocurrir en cualquier momento. Lo único que le queda es huir, esconderse, gritar o pegar para defenderse. Pero incluso si la víctima del acoso se defiende, su derecho a la Libertad, su derecho a Ser y a Estar ha sido vulnerado.

En el Universo Interior del niño y de la niña ocurren dos hechos distintos: por un lado el niñ@ percibe (a veces explícitamente) que su entorno resta importancia a la agresión. Por otro lado siente vergüenza de sí mism@. Reconocer su agobio, su angustia, es demostrar debilidad.

Como resultado tienden a minimizar para los demás y para sí mismo la importancia del suceso, ocultando la verdadera naturaleza de sus emociones.

Esto establece criterios sobre sí mimos y sobre la vida que conformará la manera en que se comportan, viven y experimentan, no sólo en la infancia, sino también en la edad adulta. Tanto más cuanto más a menudo se repita esta circunstancia, ya que la impronta cerebral se hace mayor.

Si aún no nos parece suficientemente importante, si aún hay alguien a quien le parece un juego de niños, les propongo un sencillo juego.

Imagínese en la oficina de trabajo. Su mesa, su ordenador, el resto de compañeros y compañeras.... Su ambiente habitual de trabajo.

Imagine ahora por un momento que tiene un compañero de trabajo que se mete con usted. Casi con toda seguridad será mas fuerte mas alto y de carácter más violento ( más camorrero ) que usted.

Está usted tranquílamente trabajando. Su compañero se acerca y le tira la taza del café encima del pantalón (o falda). Al día siguiente se acerca y le da una colleja, lo que a él le parece muy divertido. Además, su consternación es motivo de que publica y notoriamente él se ría de usted delante de los demás compañer@s, que miran por unos instantes antes de volver sin más a sus quehaceres.

Un rato después se acerca. Esta vez viene acompañado de sus amigotes. Deliberadamente le da una patada a la silla y usted cae estrepitosamente al suelo. Todos se ríen, incluso alguno de los compañer@s de la mesa de al lado.

"Total, chiquilladas sin importancia", diría su jefe mientras se pone a otra cosa.

Existe otra versión. Puede que su jefe le atienda y le recomiende molesto (con usted): "Déje de lloriquear. Aprenda a defenderse. Lo que tiene que hacer es pegarle aún más fuerte. Para que aprenda".

Evidentemente su Jefe todavía no se ha enterado que los adictos a la violencia siempre serán mejores en este terreno que las personas que viven emocionalmente estables y en paz con su entorno.

Con esta versión, además del desamparo usted habrá ganado el enfado de su jefe por ser un quejica, y la desconfianza de sus compañer@s por acudir al trabajo equipado con guantes de boxeo.

Bien, siga haciéndolo. Siga imaginando cómo se sentiría usted. Al fin y al cabo para usted no es real, es sólo un juego.

Imagine que sería para usted acudir cada día a su puesto de trabajo. Imagine al cabo de un tiempo que opiniones se formaría sobre usted mismo, sobre su entorno, y sobre la vida misma. Imagínelo y siéntalo como si fuera real.

¿Aún sigue pensando que es una chiquillada?.

Merece la pena resaltar que esta situación se tipifica como Mobbing, psicoterror o Acoso Moral en el Trabajo. Denominación legitimada actualmente sólo para adultos. En este sentido ya existen asociaciones de denuncia y se está trabajando en un desarrollo legislativo a tal efecto.

Qué hacer si su hij@ está sufriendo acoso:

  1. Transmitirle el mensaje de que él/ella SÍ es importante. Basta con escucharle con atención. Todas las noches antes de dormir, podemos dedicar unos minutos a comentar (los dos) lo que nos ha sucedido en el día.
  2. Explicarle que él/ella tiene derecho a ser tratado con respeto y con dignidad, siempre y por todo el mundo. Nadie tiene derecho a mal-tratarle ni a humillarle. Además estaremos haciendo un magnífico ejercicio de prevención para el futuro.
  3. Su hij@ merece ser defendido. Es nuestro deber como madre, padre y como ser humano hacerlo. Acuerde una reunión formal con la profesora/or, y con la Jefa/e de estudios o Directora/or del colegio
    • Explique detalladamente lo que está ocurriendo
    • Entrégueles este artículo
    • Establezca un plan conjunto de actuación que incluya, si la situación persiste, una nueva reunión con la presencia de la madre/padre del acosad@r.

Es muy importante que su hij@ tenga conocimiento de la reunión. Incluso sería una buena idea que asistiera a la reunión de su mano.

    • Esto es también un acto de bondad para el niño/a que ejerce el acoso. Permitirle continuar en esta conducta sin un toque de atención de seguro no le aportará nada bueno para sí ni para los que le rodean.

Gema Rayo Lombardo
Consultora y Formadora en Inteligencia Emocional Infantil



Holistika
Recomienda...
Subscribirse
Subscribirse a
Nuestro Boletín
Libro de TDAH
Tratamiento Natural del TDAH
Tratamiento Natural del TDAH
Trastorno por Deficit de Atencion e Hiperactividad afecta a 5-8% de niños españoles
Cursos recomendados
Crianza e Infancia
Crianza e Infancia
www.terramater.es
Libro recomendado
Como hablar para que sus hijos le escuchen
Como hablar para que sus hijos le escuchen
Como escuchar para que sus hijos le hablen
© 2006 Holistika • Email de ContactoAviso Legal