Aprobado el primer maíz transgénico por la ue desde 1998 a pesar del rechazo de los ciudadanos
Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, CECU, COAG, Plataforma Rural y SEAE (Sociedad Española de Agricultura Ecológica) denuncian que una vez más los intereses económicos de algunas empresas hayan sido prioritarios frente a la protección de la salud pública y del medio ambiente
Esta mañana, la Comisión Europea dio el visto bueno a un nuevo maíz transgénico para su importación y entrada en la cadena alimentaria humana. Se trata de la primera autorización de un organismo modificado genéticamente (OMG) desde la moratoria establecida en octubre de 1998. En opinión de Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, CECU, COAG, Plataforma Rural y SEAE, esta decisión - prematura y desacertada - sólo puede entenderse como una concesión a las presiones de Estados Unidos y de la industria agroquímica multinacional, sacrificando una vez más la protección de la salud de los consumidores, el futuro de los agricultores y el medio ambiente.
La autorización concedida hace que este maíz puede entrar libremente en los alimentos de todos los europeos, a pesar de que el análisis de riesgos para la salud presentado por Syngenta a la Unión Europea es incompleto y no responde por ejemplo a cuestiones como los daños a largo plazo sobre la salud humana o los posibles efectos alergénicos. De hecho las autoridades francesas, belgas y austriacas pusieron en entredicho la validez del análisis, resaltando que existen muchas incertidumbres no resueltas (1). Por otra parte los países europeos, y muy especialmente España, no disponen todavía de mecanismos para asegurar una información transparente al consumidor y cumplir los nuevos Reglamentos de trazabilidad y etiquetado, en vigor desde el 18 de abril pasado.
Pero la Comisión Europea parece estar ansiosa por hacerle el juego a Estados Unidos, que presentó en mayo de 2003 una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio para forzar la entrada masiva de sus transgénicos al mercado europeo, junto con Canadá y Argentina.
Esta autorización, aunque es simbólicamente importante, no implicará una introducción masiva de maíz transgénico en la cadena alimentaria dado que los consumidores europeos se oponen a este tipo de alimentos (2). En respuesta a la preocupación del público, numerosas empresas del sector alimentario han declarado no querer introducir transgénicos en sus productos (3).
Es deplorable que la Comisión Europea insista en fomentar la utilización de los OMG en lugar de velar por el interés de los ciudadanos y la protección del medio ambiente.
Para más información:
AMIGOS DE LA TIERRA: Liliane Spendeler: 91 847 92 48 Ecologistas en Acción: Isabel Bermejo – 91 531 23 89 COAG: Andoni García Arriola: 636 45 15 69 CECU: Ana Etchenique: 619 95 52 77 SEAE: Victor Gonzálvez: 636 11 56 97
Notas: (1) Ver el informe “Genetically modified sweet corn – 10 reasons not to approve Bt11 sweet corn” en http://www.foeeurope.org/GMOs/pending/bt11_briefingapril04.pdf (2) Para una recopilación de datos de encuestas en todos los países europeos, ver http://www.foeeurope.org/GMOs/explore/what_europeans.htm Ver también el documento: “El fracaso de los alimentos y cultivos modificados genéticamente en Europa” en www.tierra.org/transgenicos/transgenicos.htm (3) Por ejemplo, consultar la “Guía Roja y Verde de Alimentos Transgénicos de Greenpeace” en http://www.greenpeace.es/
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