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Fórmulas infantiles a base de soja: hay motivos para preocuparse
Fórmulas infantiles a base de soja: hay motivos para preocuparse
Autor: Sue Dibb y el Dr Mike Fitzpatrick
Area: Parto Natural » Lactancia Materna

En julio de 1996 el Departamento de Salud del Reino Unido advirtió que los fitoestrógenos encontrados en las fórmulas de leche de soja para lactantes podrían afectar la salud de éstos. Al advertir a los profesionales de la salud, el Médico en Jefe, Sir Kenneth Calman, dijo que las fórmulas con soja sólo se les deben administrar a los bebés siguiendo las recomendaciones de un profesional de salud. Hizo énfasis en que la leche materna es el mejor alimento para proteger a los bebés de cualquier alergia y comentó que existen alternativas a la soja para recetarles a los bebés con alergias y que no pueden tomar leche materna.

Las fórmulas para lactantes basadas en la soja y la mayoría de los productos derivados de la soja contienen una clase de componentes naturales conocidos como fitoestrógenos, los cuales producen una actividad biológica en los seres humanos y en otros mamiferos. Como lo sugiere el nombre, los fitoestrógenos tienen la capacidad de imitar algunas de las acciones del estrógeno, la hormona femenina; sin embargo, los fitoestrógenos también causan un amplio rango de otros efectos en el sistema endocrino. Existe la preocupación de que ciertas clases de fitoestrógenos presentes en la soja (isoflavonas) tienen un potencial toxico importante en el sistema reproductor y en el desarrollo, si les son suministradas a los lactantes. En 1996 el Comité Gubernamental de Asesoramiento Alimentario del Reino Unido les pidió a las compañías que investigaran la eliminación de las isoflavonas de la soja en la leche administrada a los lactantes, pero a pesar de la evidencia de que esto es posible (ver a continuación) las compañías aun no han llevado a cabo dicha investigación.

PREOCUPACION POR LA SALUD DE LOS LACTANTES

Los efectos biológicos potenciales en los lactantes debido a las isoflavonas de la soja han sido claramente identificados, e incluyen cambios en las funciones de las glándulas sexuales, el sistema nervioso central, la glándula tiroides y los patrones de comportamiento (1-6).

La exposición de los lactantes a las fórmulas a base de soja, y por ende a las isoflavonas es bastante alta, 1000 veces mayor que la encontrada en los lactantes alimentados con leche matema o con fórmulas a base de leche de vaca (7-9).

Las isoflavonas son absorbidas por los lactantes (7) y los niveles de éstas en el plasma sanguíneo de los lactantes a los que se les han administrado fórmulas a base de soja son comparables a los niveles que tienen efectos estrogénicos significativos en los experimentos con animales (10).

Al igual que muchos factores que afectan negativamente el sistema endocrino, las isoflavonas de la soja pueden afectar el buen funcionamiento de la glándula tiroides en los seres humanos.

Existen informes de otros efectos biológicos de las isoflavonas en los lactantes (22-23).

Dc hecho, los lactantes que son alimentados con leche de soja desde su nacimiento pueden experimentar estas altas exposiciones hasta por 12 meses o más tiempo, incluyendo los períodos críticos de la diferenciación sexual después del nacimiento.

Aunque el estudio no fue concluyente, se identificó una asociación positiva importante entre el consumo de formulas a base de soja y la creciente aparición de telarquía prematura en Puerto Rico (26).

Se ha demostrado la toxicidad de las isoflavonas en la reproducción y en el desarrollo de diferentes especies de animales (30-34).

ELIMINACIÓN DE LAS ISOFLAVONAS DE LAS FÓRMULAS INFANTILES

En 1996, el Comité Asesor de Alimentos del gobierno Británico le pidió a las compañías fabricantes de fórmulas a base de soja que investigaran la posibilidad de reducir los niveles de fitoestrógenos en sus productos. El procesamiento Standard hace muy poco por reducir los niveles relativos de isoflavonas en las fórmulas infantiles a base de soja (38-39). Sin embargo las isoflavonas se pueden eliminar mediante la extracción etanólica y esto ha sido demostrado en diversos documentos que detallan los métodos para analizar las isoflavonas en los productos de la soja (38-40). También se puede conseguir proteína de soja libre de isoflavonas como es el caso de la Arcon F, un producto de la proteína de soja producida por la Compañía Daniels Midland, usada como control en los estudios clinicos (24). Los laboratorios Abbott-Ross (fabricantes de la fórmula con base de soja, isomil) han desarrollado una fórmula baja en fitoestrógenos e informan de pruebas exitosas del producto (41).

Está bien demostrado que los lactantes son especialmente sensibles a los factores que afectan el sistema endocrino y por esta razón son un grupo de alto riesgo en términos de exposición. Por lo tanto, cualquier exposición de los lactantes a estos factores, incluyendo los fitoestrógenos, se debe mantener en el mínimo nivel posible. Sin embargo, en la actualidad, los lactantes alimentados con leche de soja están sometidos a una exposición más alta que cualquier otro grupo de la población; una situación que ha llevado al Doctor Daniel Sheehan, Director del Departamento de Investigaciones sobre el Desarrollo y la Reproducción en el Centro Nacional de Investigaciones Toxicólogas de la FDA (Food and Drugs Administration, EE.UU.) a observar que los lactantes alimentados con fórmula a base de soja han sido puestos en riesgo, en un gran experimento humano de niños, sin control y sin ninguna norma (43).

Los riesgos asociados con la exposición a los fitoestrógenos por parte de los lactantes están bien determinados y las primeras sospechas surgieron hace una década (44). Posteriormente, han sido identificados los efectos nocivos de los fitoestrógenos en los lactantes alimentados con soja: en particular es evidente que los lactantes alimentados con fórmulas con soja están en un verdadero riesgo de sufrir dafios crónicos en la tiroides y de hecho los lactantes que sufran de un mal funcionamiento de la tiroides deben evitar fórmulas con soja y la leche de soja. Puede que pase cierto tiempo antes de que se cuantifiquen totalmente otros riesgos, pero se pueden evitar todos los riesgos, ya que está disponible la tecnologia para que los fabricantes reduzcan en gran parte el contenido de fitoestrógenos en las fórmulas con soja.

APÉNDICE ABRIL DE 1999

¿QUE HAY ACERCA DEL USO TRADICIONAL DE LA SOJA EN LA ALIMENTACIÓN DE LOS LACTANTES?

En Asia la soja no fue utilizada en la alimentación de los lactantes. En 1930 el Doctor Ra Guy del Departamento de Salud Pública del Peiping Union Medical College encontró: "pertinente observar que nunca se ha observado que las mujeres de Peiping usen leche de soja natural para alimentar a sus hijos. Esta bebida no se hace en las casas en Peiping, sino que es vendida por vendedores ambulantes como una solución muy débil y caliente de la proteína de soja y generalmente es consumida por los ancianos como reemplazo del té. La leche de soja, como complemento de la dieta de los lactantes, es bastante tediosa y difícil de preparar. Su demanda se basa en que ha sido ofrecida recientemente en los diferentes centros de salud, pero es tan ajena a esta comunidad como la leche de vaca" (45).

En publicaciones posteriores, el doctor Guy informó del uso de la leche de soja como alimento para los lactantes. El objetivo de este informe fue el de comentar sobre los posibles usos de la leche de soja para solucionar el problema de alimentar los lactantes que no recibían suficiente leche materna en un país donde no se consume la leche de vaca. De nuevo Guy observó que aunque se "venda caliente una leche de soja diluida o TOU FU CHIANG en las calles de Pekin y ésta era ingerida por los ancianos en lugar de té, al contrario de las naciones occidentales, no se usaba la leche de soja para alimentar a los lactantes" (46).

Los lactantes alimentados con fórmulas de soja, los consumidores de grandes cantidades de soja y los usuarios de suplementos de isoflavona pueden presentar los sintomas de hipotiroidismo sin sospechar una conexión con la dieta. Desafortunadamente existen pocos datos acerca de qué constituye un nivel apropiado de ingestión de soja, aunque parece ser que los consumidores en los países occidentales ahora pueden estar consumiendo mayores cantidades de soja que la consumida como parte de una dieta tradicional asiática.

Los consumidores de soja deben ser cautelosos y no exceder el consumo de más de 40 g de isoflavonas de soja por día. Se han observado desordenes de la tiroides y otros efectos biológicos en dosis iguales o por encima de este nivel.

Aproximadamente, se pueden encontrar 40 mg de isoflavonas en:

  • Poroto de soja y harina de soja 12-25 g (0.4-0.9 oz)
  • Soja molida 20 g (0.7 oz)
  • Queso de soja (tofu) 70-130 g (2.5-4.6 oz)
  • Leche de soja 200-300 g (7.1-10.6 oz)
  • Brotes de soja 100 g (3.5 oz)

 

Dr Mike Fitzpatrick
mfitzpatrick@kma.co.nz  

Sue Dibb
The Food Commission
foodcomm@compuserve.com


Extracto de un artículo publicado por:
Asociación Medicinas Complementarias
www.amcmh.org
Fuente: www.soyonlineservice.co.nz
Documento Informativo de la Comisión de Alimentos del Reino Unido.
Autores: Sue Dibb y el Dr Dr Mike Fitzpatrick.
Abril de 1999.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

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