Para prevenir obstrucciones, lo más importante es adoptar una buena posición el bebé que asegure un buen vaciamiento de las mamas. Pero a veces esto no es suficiente. La perspectiva de la Medicina Tradicional China puede ser útil para comprender y prevenir este trastorno.
Las mamas están recorridas por los meridianos de estómago -uno de cuyos puntos es el orificio del pezón- e internamente por el meridiano de hígado. Las obstrucciones se producen por lo que la MTCh denomina "calor gástrico", o un exceso de yang en ambos órganos /meridianos. Dicho de otro modo, la obstrucción es con frecuencia la consecuencia de una mayor densidad de la leche a causa del calor interno. Lo más habitual es que eso se deba a una dieta desequilibrada y generadora de calor. Aunque también pueden influir causas emocionales que perturben la circulación de Qi de hígado, lo a su vez puede generar calor.
Los alimentos que generan un exceso de yang en estómago e hígado son los demasiado densos, deshidratados, salados y elaborados con mucho calor (frituras, horneados de todo tipo). Un ejemplo de lo que significa "denso", es el queso: un derivado lácteo más denso que la leche, ya que está deshidratado y salado. Genera mucho calor. También los embutidos, los fritos, los dulces de todo tipo.
Las grasas sólidas (grasas animales) espesan más que los aceites líquidos. Hay que pensar que los dulces (galletas, bollos, chocolates…) son horneados, y además a menudo contienen grasas sólidas. Los frutos secos contienen grasas de excelente calidad, pero mucha cantidad hace la leche más grasa, especialmente si son fritos. Es mejor tomarlos crudos, a lo sumo tostados, en pequeñas cantidades e incorporados a platos de verduras.
En cambio refrescan internamente y aligeran la leche los alimentos vegetales, con mucho contenido en agua o que se hidratan mediante la cocción: (verduras, frutas, cereales enteros hervidos, legumbres, etc.). Sería conveniente aumentar su proporción en la dieta y primar las cocciones suaves (vapor, estofado) sobre las más radicales (fritura, horno, plancha)
Prevención de las obstrucciones
Una vez que se ha producido una obstrucción, y antes de que degenere en mastitis, son muy eficaces las cataplasmas de gengibre, porque producen una vasodilatación local que ayuda a desalojar la obstrucción.
Se calienta agua en un recipiente como para hacer un buen puchero, y se le añade un trozo de raíz de gengibre rallada en el momento. Se puede poner la ralladura en un trozo de tela de algodón atado con un cordón para que el agua no se llene de fibras de jengibre.
Se introducen dos toallas pequeñas de las de secar la cara. El agua debe estar tan caliente como puedan aguantar las manos, pues se han de coger las toallas del recipiente para escurrirlas. Se escurre una de las toallitas y se coloca en la mama afectada. En cuanto se empieza a enfriar se cambia por la otra, que permanecía dentro del recipiente, y así varias veces. Si el agua se enfría antes de terminar, se calienta un poco.
A los pocos minutos se produce el reflejo de eyección de la leche, como cuando se pone el bebé al pecho. Es el momento de aprovechar ese reflejo para sacar esa leche acumulada con el sacaleches, presionando suavemente la parte endurecida para que la mayor presión desaloje la obstrucción. Cuando ya no sale más, volver a poner la cataplasma, y seguir repitiendo la operación hasta vaciar lo más posible la mama afectada.
Siempre que se utilice la cataplasma de jengibre es necesario utilizar el sacaleches, por dos motivos: porque es una operaración un poco delicada y conviene hacerlo estando sola y tranquila, y además porque el jengibre tiene un sabor picante que resultaría muy desagradable para el bebé.
En sucesivas tomas, si queda alguna zona endurecida, o si en otro momento se obstruye algún conducto, es bueno aprovechar el momento en que el bebé se bebé se enganche al pecho para presionar con el dedo la zona afectada. De esa forma el reflejo de eyección unido a la succión del bebé desaloja inmediatamente la obstrucción en sus inicios.Esa precaución es suficiente para solucionar en el momento cualquier incipiente retención.
Prevención
Para prevenir sucesivas obstrucciones, además de procurar un buen vaciamiento de los pechos es importante mantener una dieta balanceada, reduciendo los alimentos generadores de calor y “espesantes” de la leche y aumentando la cantidad de alimentos “refrescantes”, es decir, de origen vegetal.
En cualquier caso, si te encontraras con este problema, sería conveniente que contactaras con tu grupo de apoyo a la lactancia más próximo, que te ayude a detectar si la posición del bebé puede estar influyendo en la persistencia de este problema.
Isabel F. del Castillo Diplomada en Medicina Tradicional China Especialista en Nutrición y Dietética Aplicada Autora de La Revolución del Nacimiento
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