Nutrición, Salud, Medicinas complementarias Libros de Salud, Nutrición y mucho más
Agroecología, Parto Natural, Lactancia Materna home | noticias | contactanos | quienes somos | registrate | 29 de Septiembre, 2016
Holistika.net HOME Nutrición Salud Parto Natural Infancia Agroecología Vida Sostenible Autoevolución Guías
HOLISTIKA » Vida Sostenible » Consumo responsable » Detergentes: Casa limpia ¿planeta sucio?
Vida Sostenible

Sostenibilidad Consumo responsable Energías Renovables Libros Interesantes Bosques Enlaces Agenda
<<-- volver [ imprimir ]

Detergentes: Casa limpia ¿planeta sucio?
Detergentes:  Casa limpia ¿planeta sucio?
Autor: Isabel F. del Castillo
Area: Vida Sostenible » Consumo responsable

La palabra “hogar” nos despierta sentimientos de seguridad, nos habla de ese lugar ideal e íntimo donde sentirnos a salvo de las inclemencias del tiempo … y de la vida. Un espacio que alberga nuestra intimidad. Nuestros hogares están acondicionados hasta el mínimo detalle para hacernos la vida más agradable y más práctica, más confortable y segura … ¿seguro?

“Huele a limpio!” dice entusiasmada la mujer del anuncio “X” del producto “Y”.  ¿Cómo puede algo limpio “oler”?  Los fabricantes añaden a los detergentes diversos perfumes, no sólo para hacerlos más agradables, sino para establecer una conexión entre ese olor y la sensación de limpieza.  De tal manera, que si después de limpiar no huele a nada, da la sensación de no haber limpiado.  Objetivo: crear una asociación mental en el ama de casa, para que siga comprando y utilice la mayor cantidad posible de ese producto.

Cuando hablamos de “contaminación” pensamos en tubos de escape, chimeneas de fábricas o vertidos industriales… pero mucha gente se llevaría una gran sorpresa si supiera que el aire de su casa podría estar más contaminado, incluso, que el aire de la calle, y el conjunto de los hogares representar una de las más importantes fuentes de contaminación ambiental.   Tampoco nos planteamos que esas toneladas de productos químicos contaminantes acabará en los cursos de aguas, y contaminará los ecosistemas.


Productos de limpieza:  más no es mejor

Un problema doméstico que afecta principalmente al ama de casa -o la persona que limpia- es la inhalación de los vapores desprendidos por los productos de limpieza.  Hay especialmente dos agentes presentes en numerosos limpiadores con los que hay que tener gran precaución: la lejía y el amoniaco.   Inhalados en pequeña cantidad es irritante para la mucosa respiratoria.  En mayores cantidades pueden dañar seriamente el tejido pulmonar.  Cuando ambos agentes se combinan forman un compuesto –la cloramina-  que al ser inhalado libera en los pulmones ácido clorhídrico, amoníaco y radicales libres.  Estos tres componentes son muy dañinos, para nosotros y para el medioambiente.

Tendemos a pensar que si los productos de limpieza son así, es que no hay alternativa si queremos tener la casa limpia, lo cual es incierto.  Los detergentes convencionales están compuestos por diversos compuestos químicos, en su mayor parte derivados del petróleo (tensioactivos, abrillantadores, perfumes), compuestos que, no olvidemos, acaban en el medioambiente.  Los fosfatos, otro ingrediente habitual, provocan un crecimiento incontrolado de determinadas algas, que al pudrirse consumen el oxígeno del agua y asfixian a los peces.  


Qué podemos hacer:

- Sencillez:  utilizar siempre el producto más sencillo posible: no es necesario matar mosquitos a cañonazos. 
- Cantidad:  Siempre la mínima cantidad.  Mucha cantidad de detergente no limpia más que lo que es suficiente, sólo hace más difícil el aclarado.
- Frecuencia:  ¿Es realmente necesario lavar un pantalón que se ha puesto un día?
- Ventilación:   Limpiar siempre con buena ventilación y evitar inhalar directamente los vapores.
- Alternativas:  Detergentes ecológicos.
- Sentido de la medida  Los estudios demuestran que la limpieza excesiva puede ser causa de alergia, porque priva al sistema inmunitario del necesario entrenamiento.

 

El milagro anti-grasa, el milagro anti-piel

Los anuncios de la sobremesa no dejan lugar a dudas:   nos preocupa y nos molesta limpiar la grasa incrustada.  Para eso se fabrican detergentes cada vez más agresivos que sí, efectivamente, limpian que da gusto.  Pero por otra parte, son legión las mujeres que acuden al dermatólogo a causa de problemas de dermatitis, grietas y diversas afecciones en las manos, fruto del contacto cotidiano con sustancias químicas muy agresivas.   Y hay que pensar que luego esos productos acaban en el medioambiente.

Con el lavavajillas ocurre otro tanto.   Es habitual colocar los platos en el lavavajillas sin quitar los residuos pegados, y después llenar el compartimento de detergente al máximo.  Pero habitualmente, los programas de lavado incluyen escasamente dos aclarados.   Si se utiliza mucha cantidad, no está claro que los restos de detergente de la vajilla se eliminen completamente.  De hecho, ahora existen lavavajillas con la posibilidad de un tercer aclarado.  Está pensado para personas con alergias, pero es un indicio de que el aclarado convencional puede no ser suficiente.   

Qué podemos hacer:

- Cocinar con temperaturas bajas y no requemar los alimentos.  No sólo será más saludable, también será más fácil limpiar los recipientes. 
Poner a remojar las cacerolas en agua caliente en cuanto se vacíen.
- Apilar los platos con un chorrito de agua en el fregadero en cuanto se recogen.  Después de 5 min. meterlos en el lavavajillas:  no tendrán prácticamente residuos. 
- Utilizar detergente en pastillas para dosificar mejor.
- Alternativas:  lavavajillas ecológicos


 
Pero ¿qué nos han hecho las bacterias?

Esa es otra de las más recientes obsesiones impuestas por la publicidad.   Productos de limpieza cada vez más agresivos combaten unas bacterias … cada vez más resistentes a dichos productos.  Es el mismo proceso que ocurre con el abuso de antibióticos y los cada vez más resistentes microbios, o los insecticidas y los cada vez más potentes insectos.

Escena habitual:  El ama/amo de casa limpia cuidadosamente la encimera con su bayeta húmeda, que después de aclarada (o no aclarada), dobla cuidadosamente para depositarla en su sitio en la cocina … sin saber que una bayeta mojada es el caldo de cultivo ideal para la proliferación de bacterias.   Humedad y alimento (suciedad) son las condiciones ideales para que se multipliquen.  Antes de matarlas a cañonazos, ¿no sería mejor controlar las condiciones que favorecen su crecimiento?

En primer lugar no vendría mal reconciliarse con las bacterias.  La gran mayoría son inocuas, y a ellas debemos la vida sobre la tierra.  Son las responsables de un sinfín de funciones sin las cuales no sería posible la vida vegetal, ni animal, ni por supuesto la nuestra.   Sólo en nuestro intestino, la población de bacterias duplica en 10 veces nuestro número de células.  En la naturaleza, cuando el suelo agrícola va perdiendo su vitalidad bacteriana a causa de los tratamientos de fertilizantes y pesticidas, comienza el proceso de erosión cuya consecuencia final es la desertización, la pérdida de la vida y fertilidad del suelo.

Por tanto, combatir a las “bacterias”  así, en general, como si fueran el enemigo, no deja de ser una muestra más de nuestra actitud beligerante contra la naturaleza, y de nuestra ignorancia.

La mejor forma de evitar la contaminación por bacterias no es matarlas a cañonazos, sino controlar las condiciones en las que proliferan.   Dado que necesitan alimento y agua, eso es lo que hay que controlar:  evitar tener comida en descomposición en la nevera y la despensa, y trapos húmedos y sucios en la cocina.    Evitar también los charcos de agua bajo los electrodomésticos.   La solución no es por tanto utilizar productos más agresivos, sino mantener la adecuada higiene, y tener la sencilla precaución de lavar la bayeta de cocina después de usarla, y dejarla secar extendida, colgada de su gancho.     Nada más.  Y por supuesto después lavarse las manos.  Otra alternativa es utilizar bayetas de algodón, y meterlas en la lavadora regularmente.

Para eliminar bacterias se puede añadir al agua vinagre y agua oxigenada al 3%.


Detergentes ecológicos

Existen actualmente en el mercado otras alternativas más saludables a los cada vez más agresivos limpiadores.  Son los detergentes ecológicos, compuestos por jabones elaborados con aceites vegetales, zeolitas, citrato de sodio o ácido cítrico, y “perfumados” con aceites esenciales.   Pueden encontrarse en los comercios especializados.    Un detergente ecológico debe especificar en su etiqueta que no contiene cloro, fosfatos, fosfonatos ni policarboxilatos.

Isabel Fernández del Castillo
Publicado en la revista ELLE


 



Holistika
Recomienda...
Subscribirse
Subscribirse a Nuestro Boletín
Subscribirse a
Nuestro Boletín
Calendario de Agricultura Biodinámica 2013
Calendario de Agricultura Biodinámica 2013
Calendario de Agricultura Biodinámica 2013
Un libro que trata de los movimientos de la Tierra y su relación con el cosmos. No se manifiesta sólo en fenómenos como las estaciones o las mareas, también afecta profundamente la vitalidad y el crecimiento de las plantas
Curso Recomendado
Curso huerto ecológico y<br>Taller huerto en terrazas
Curso huerto ecológico y
Taller huerto en terrazas

Madrid
Lunario 2013
Calendario Lunar para 2013
Calendario Lunar para 2013
Un clásico para horticultores, que explica la influencia de la luna sobre el crecimiento de las plantas y el huerto y también sobre nuestra salud
© 2006 Holistika • Email de ContactoAviso Legal