Nutrición, Salud, Medicinas complementarias Libros de Salud, Nutrición y mucho más
Agroecología, Parto Natural, Lactancia Materna home | noticias | contactanos | quienes somos | registrate | 29 de Septiembre, 2016
Holistika.net HOME Nutrición Salud Parto Natural Infancia Agroecología Vida Sostenible Autoevolución Guías
HOLISTIKA » Vida Sostenible » Sostenibilidad » Aprendiendo de la tradición un orden económico ecológico
Vida Sostenible

Sostenibilidad Consumo responsable Energías Renovables Libros Interesantes Bosques Enlaces Agenda
<<-- volver [ imprimir ]

Aprendiendo de la tradición un orden económico ecológico
Aprendiendo de la tradición un orden económico ecológico
Autor: John Todd
Area: Vida Sostenible » Sostenibilidad

John Todd se inspira en métodos tradicionales para crear sistemas agrarios que utilicen los recursos hídricos y de toda índole sin esquilmarlos. Hay mucho que aprender de los sistemas agrícolas que todavía perviven en lugares recónditos del planeta, porque fueron ideados adaptando la creatividad humana a los recursos locales, algo que ha perdido de vista la sociedad contemporánea, que instala sistemas productivos agrícolas intensivos donde no está garantizado el suministro de agua.

Poco antes de su muerte, estuve con E. F. Schumacher en un interesante congreso tecnológico en la isla de Bali, en Indonesia. Aunque conocí a Fritz hace muchos años, mi recuerdo más querido de él es el de Bali. Estábamos visitando un proyecto de desarrollo internacional que incluía una moderna instalación pesquera. Distinto del resto de la cultura alimentaria de la isla, el criadero de peces parecía extraño, con sus vallas y viveros rectangulares, que lo separaban de la agricultura y de las poblaciones. Al igual que una prisión en nuestra sociedad, estaba separado del entretejido normal de la cultura balinesa.


Un templo…

Más tarde, aquel día, visitamos un templo. Agua, árboles, arquitectura y jardines expresaban una profunda armonía y lo que me parecía una unión entre la mente, la Naturaleza y lo sagrado. Mientras se ponía el sol, Fritz hablaba de cómo los árboles son las herramientas transformadoras más poderosas, y que su plantación y cuidado es un acto fundamental. Para él, los árboles eran el punto de partida para la creación de la equidad social y biológica entre las gentes y las regiones de la Tierra.

Nuestra conversación inspiró algunas de las siguientes ideas. Estoy en deuda con E. F. Schumacher por ayudarme a ver la economía como lo que debería ser, una economía en la que importa la gente y la naturaleza. Subsiguientemente, he llegado a creer que se puede establecer un nuevo orden económico y mantenerlo con iniciativas basadas en la ecología. Además, las bases conceptuales de dichas iniciativas son similares cuando se aplican en naciones industriales ricas o en países tropicales más pobres. Si esta tesis es correcta, la ecología aplicada tiene el potencial intrínseco de disolver las antiguas divisiones entre Norte y Sur, lo industrial y lo agrario, y lo rico y lo pobre. Esto es cierto porque el conocimiento ecológico se puede aplicar universalmente y, lo que es igualmente importante, a menudo se puede sustituir directamente por capital y recursos no renovables; en el mismo sentido en que Fritz Schumacher hablaba d elos árboles, tiene la capacidad de incrementar la equidad a escala global.


Una visión gaiana del mundo

La ecología, como base para el proyecto, es la estructura de este nuevo orden económico. Ha de combinarse con una visión gaiana del mundo, y nuestras obligaciones como humanos no son únicamente con nosotros mismos, sino con toda la vida. La administración de la Tierra, por tanto, se convierte en una estructura más grande que abarca el diseño y las tecnologías ecológicos. Un día puede que sea posible, para los sistemas políticos y sociales, reflejar los amplios funcionamientos de la Naturaleza, y las divisiones actuales de izquierda contra derecha, centralismo contra descentralización, expansionismo contra estado constante, nacionalismos contra estados, se transformen en una organización sistemático y un orden mundial gaiano.
Pero el cambio, incluso a escala galana, debe de iniciarse con pasos pequeños, tangibles y concretos. Cuando empecé a trabajar con conceptos ecológicos, en el New Alchemy Institute, que pudiesen servir a la Humanidad, mis compañeros y yo nos hicimos una pregunta: ¿puede ser la Naturaleza la base del proyecto y existen modleos ecológicos para demostrarlo?

Empezamos con el alimento y coincidimos en que el modelo agrícola mecanicista contemporáneo, a la larga, no lograría alimentar al planeta. Buscamos otros modelos para guiarnos. Los más amplios sistemas de la Naturaleza nos proporcionaron indicios. Buscamos varios lugares en que la Naturaleza era sumamente abundante e hicimos una lista de los atributos particularmente únicos de estos lugares. A medida que surgían patrones, este esfuerzo resultó directamente fructífero. También buscamos lugares en los que, bajo la guía de los humanos, han sido abundantes durante milenios. Esto era significativo porque los humanos normalmente destruyen su capital biológico. Queríamos aprender lo que las culturas estables sabían sobre el cuidado de sus tierras.


Una granja de Java

Una granja próxima a Bandung, en Java central, era rica en indicios. Había mantenido y posiblemente incrementado su fertilidad a lo largo de los siglos. La granja estaba situada en una ladera particularmente vulnerable a la erosión, la cual se evitaba imitando la estrategia de control de la erosión más eficaz en la Naturaleza, a saber, con laderas cubiertas de árboles. No era un bosque silvestre, sino doméstico, cuya biota eran árboles frutales, de nueces y de forraje, útiles para los humanos. No obstante, tenía algo de la integridad estructural que se encuentra en las regiones salvajes. Sin los árboles de las laderas habría sido muy difícil mantener la fertilidad de la tierra. La granja recibía el agua de un acueducto que fluía a través de la ladera a media cuesta. El agua provenía de una granja de más arriba y llegaba limpia y relativamente pura. Al entrar en la granja, a poca distancia, se contaminaba intencionadamente, primero pasándola directamente por establos de ganado y después por la letrina de la casa.

Aunque parezca asombroso a primera vista, las aguas residuales del ganado y de la casa se utilizaban de un modo muy ingenioso. Los sólidos eran "digeridos” por algunos peces, cuya única función era proporcionar un tratamiento primario de los desechos. Las aguas residuales cargadas de alimentos nutritivos se oxigenaban y se exponían a la luz al pasar por una pequeña cascada. El tratamiento secundario y terciario era agrícola. Las aguas residuales se utilizaban para irrigar y fertilizar cultivos vegetales y plantas en macizos elevados. El agua, rica en productos nutritivos, fluía por canales y se dispersaba lateralmente en la tierra para alimentar las raíces de los cultivos. Es importante observar que las aguas residuales secundarias no se aplicaban directamente a los cultivos, sino a la tierra. El agua salía del campo elevado de cultivos sin productos nutritivos y, como mínimo, en un estado equivalente a nuestro tratamiento terciario. Entonces fluía hacia un sistema que requería agua pura, a saber, un pequeño criadero de peces. Aquí, en el vivero del criadero, los pequeños peces iniciaban de nuevo el ciclo de enriquecimiento, fertilizando ligeramente el agua con sus desechos. Esto accionaba el crecimiento de algas y animales microscópicos que ayudaban a alimentar a los jóvenes peces. Esta biota también la llevaba la corriente para añadir productos nutritivos y alimentos para los peces más grandes que se criaban más abajo, en otros viveros. Estos viveros sumamente enriquecidos fertilizaban los arrozales que había justo río abajo. El arroz, que crecía rápidamente, utilizaba los productos nutritivos y purificaba el agua antes de librarla de nuevo en una charca comunitaria, en la cuenca de abajo.


Un microcosmos completo

Lo fascinante de la granja es que era un microcosmos agrícola completo. Existía un equilibrio que no se observa en la agricultura occidental. Los árboles, tierras, cultivos, ganado, agua y peces estaban todos vinculados para crear un sistema simbiótico completo en el que no se permitía que dominara ningún elemento. Tal sistema, aunque es magníficamente eficaz y productivo, también puede ser vulnerable al abuso. Una sola toxina, como un pesticida, mataría a los peces y desharía el sistema. La lección que esto encierra es que podemos crear agrosistemas ecológicos y dejar que la naturaleza haga el reciclaje, o podemos dirigir químicamente un sistema complejo y destruir finalmente su estructura fundamental. En New Alchemy, cuando empezamos a diseñar ecosistemas productores de alimentos, intentamos mantener intactas las relaciones biológicas de la granja de Java.

Hay lecciones en todas las partes del mundo, incluso lugares en peligro. Como dijo Shakespeare, "…sermones en las piedras, libros en los arroyos corrientes, y bien en todo”. Las tierras del mundo se están muriendo. La deforestación, un exceso de apacentamiento y la erosión son las causas principales. Para comprender la importancia de las tierras, y cómo estamos vinculadas a ellos, debemos darnos cuenta de que las tierras son metaorganismos vivos compuestos de miríadas de clases distintas de criaturas vivas. Cuando se exponen a la luz del sol, a los vientos que soplan y a la mineralización, se vuelven cada vez más muertas y porosas, y pierden su capacidad de retener agua de lluvia cerca de la superficie. La mayoría d elos grandes desiertos del mundo siguen el ejemplo de las tierras que se vuelven más porosas y desprovistas de una rica vida microscópica.


La regeneración de tierras

Tal vez uno de los mayores desafíos que afronta la Humanidad sea la restitución y regeneración de tierras. Necesitan que se les devuelva su materia orgánica, el humus, y la capacidad para la retención de la humedad. Sin tierras sanas, las economías humanas no se pueden sostener durante mucho tiempo.

Hace varios años visitamos un atolón en las islas Seychelles, en pleno océano Índico. Las tierras de islas de coral no retienen el agua, puesto que son notoriamente porosas. El agua de lluvia se filtra rápidamente a través de la tierra y se acumula en pozos cristalinos subterráneos. En el atolón que visitamos, los cien aldeanos casi habían vaciado su cristalino pozo de agua dulce, y el agua salada había empezado a infiltrarse, contaminándolo. Dentro de pocos años, los habitantes tendrían que abandonar sus islas.

Su problema, al parecer insolubre, se podría solucionar si, de algún modo, se pudiesen crear cuencas impermeables para acumular el agua de lluvia durante los monzones. Pero las tierras eran demasiado porosas para considerar la idea de un estanque superficial como una opción viable. No obstante, me acordé de las investigaciones de dos biólogos que habían descubierto una extraña anomalía en Rusia. Descubrieron que, ocasionalmente, se encontraban charcas o pequeños lagos en colinas compuestas de montículos de escombros. Puesto que las tierras subyacentes eran incapaces de retener el agua de lluvia, tenía que haber algún mecanismo que impermeabilizara estas charcas para que pudiesen acumular y retener la lluvia. Entonces descubrieron un proceso relativamente raro en el que los microorganismos, obrando en concierto con la materia orgánica, se combinan para producir un producto impermeabilizador biológico. Este producto impermeabilizante formaba un forro en las cuencas naturales, que después retenían el agua. Llamaban a este proceso formación de gley.


Imitando a la naturaleza

En el atolón decidimos imitar el proceso descubierto por los rusos en el muy distinto entorno tropical de la isla de coral. Esperábamos que, si las condiciones eran las adecuadas, la formación de gley se produciría rápidamente. El desafío era hacer que las condiciones fueran las adecuadas. Cavamos un pequeño lago con un azadón. Descubrimos que las cáscaras de coco tenían el componente necesario de carbón y fibra, las cortamos en tiras y las colocamos en una capa de quince centímetros por el fondo y los lados. Como fuente de nitrógeno, recogimos la ubicua papaya salvaje y cortamos en trozos sus tallos, ramas y frutos. Se colocaron en una capa de quince centímetros de arena encima de las cáscaras y la papaya. Los rusos habían descubierto que el gley se forma en ausencia de oxígeno. Se sacó una pequeña cantidad de agua de pozo para inundar el fondo. Para nuestro placer, cuando llegaron las lluvias del monzón poco tiempo después, la cuenca se llenó de agua y así se quedó.

Hoy en día, el estanque es una fuente de agua para irrigación, hogar de peces y refugio para las aves salvajes, incluyendo las migratorias. Este experimento abre una gama entera de posibilidades ecológicas y económicas. No sólo se pueden diversificar las islas de coral ecológica y socialmente, sino que el mismo proceso se puede utilizar el cualquier lugar donde haya necesidad de almacenar lluvias estacionales. Puedo prever pequeños embalses creador por el gley en todo el mundo que serán epicentros para la restauración de entornos degradados.

John Todd
Extraído de Gaia, implicaciones de la nueva biología

John Todd fue cofundador, en su día, del New Alchemy Institute y fue presidente de Ocean Arks Internacional. Ha publicado varios libros y artículos y e smiembro de la Asociación de Lindisfarme. Este texto es un fragmento de su escrito "Un orden económico ecológico”, que forma parte del libro "Gaia. Implicaciones de la nueva biología”, en el que también participan J. Lovelock, G. Bateson, L. Margulis. S. Varela y otros. Kairós Editorial, muy amablemente, nos ha permitido reproducir un fragmento del texto.
Publicado en The Ecologist para España y Latinoamérica


Artículo relacionado:

 



Holistika
Recomienda...
Subscribirse
Subscribirse a
Nuestro Boletín
Lunario 2013
Calendario Lunar para 2013
Calendario Lunar para 2013
Un clásico para horticultores, que explica la influencia de la luna sobre el crecimiento de las plantas y el huerto y también sobre nuestra salud
Calendario de Agricultura Biodinámica 2013
Calendario de Agricultura Biodinámica 2013
Calendario de Agricultura Biodinámica 2013
Un libro que trata de los movimientos de la Tierra y su relación con el cosmos. No se manifiesta sólo en fenómenos como las estaciones o las mareas, también afecta profundamente la vitalidad y el crecimiento de las plantas
Crema Facial Hidratante de Neem
Crema Facial Hidratante de Neem
Crema Facial Hidratante de Neem
Antiarrugas, hidrata, revitaliza y, sobre todo, el extracto de Neem rejuvenece el cutis.
© 2006 Holistika • Email de ContactoAviso Legal