En toda la zona del Mediterráneo, los campesinos, durante miles de años, utilizaron de la mejor forma posible el agua de la lluvia
LA NECESIDAD DE RECUPERAR EL PASADO
La sociedad tecnológica quiere hacernos creer que en el pasado todo era atraso, miseria y hambre. Pero es mentira. En no pocas ocasiones, en las sociedades tradicionales siempre se ha trabajado con los recursos de la forma más eficiente.
Por ejemplo, en toda la zona del Mediterráneo, los campesinos, durante miles de años, utilizaron de la mejor forma posible el agua de la lluvia. Las fincas disponían de sistemas tradicionales de agua que recogían, almacenaban y distribuían el agua caída en las lluvias. Hasta hace poco, muchos de esos sistemas se mostraban en todo su esplendor. Pero el progreso y el supuesto desarrollo económico acabaron con ellos. Esto quiere decir que gran parte de la lluvia que cae sobre los cultivos acaba perdiéndose. Primero, porque la tierra es cada vez menos capaz de retener el agua. Segundo, porque nadie utiliza los sistemas tradicionales que estaban destinados a maximizar los pocos recursos existentes. Tercero, porque el agua se va en escorrentías que, en muchos casos, cuando cae de una forma violenta, termina por llevarse también la tierra fértil, desertizando el territorio.
Es una necesidad imperiosa volver a utilizar el sentido común. Ello conllevaría aprovechar de nuevo todo lo que de bueno tenían los sistemas agrarias tradicionales (no confundir con los convencionales), que era mucho. Y, en tiempos de crisis hídrica, poder conseguir disponer de algunos recursos propios, puede sernos muy útil, incluso en zonas urbanas o periurbanas.
Montse Escutia Ingeniera agrónoma de la Asociación Vida Sana
|